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5 may. 2010

Desmayada en la soledad


Ayer, mientras esperaba el metro en la estación de Moncloa para dirigirme hacia Cuatro Caminos, me llamó poderosamente la atención un tumulto de personas que se aglomeraba en un área, entre ellos miembros de la seguridad del Metro de Madrid.

Era una mujer inmigrante que se había desmayado y  varias personas trataban de reanimarla, sin poder lograrlo. Esta mujer de tez clara, de más de 30 años de edad andaba sola, ningún familiar ni amigos le acompañaba.

Sin embargo, un buen samaritano anónimo que estaba a su lado la socorrió, al parecer sabía de primeros auxilios porque le estaba dando asistencia, o por lo menos, tratababa de que volviera en sí.

Lo que me llamó la atención es que permanecí inmóvil cerca de diez minutos mientras observaba, y no había llegado ningún miembro del Samur. La mujer no reaccionaba, tardaba en recuperarse. Por más que se trataba de que volviera en sí, nada!!

Yo sé que un desmayo en la calle le puede pasar a cualquiera. Pero, es muy triste cuando le ocurre a una extranjera que no se sabe si tiene o no familiares cerca. En estos momentos, nos damos cuenta cuan vulnerables somos y lo complicado que es estar lejos de nuestros familiares.

No sé qué pasaría con esta mujer, ya que tuve que continuar con mi camino y abordé el metro, pero pienso en ella, y espero que su desmayo no haya sido por nada grave y que recibiera la debida atención  por parte de los médicos de emergencias.

1 comentario:

  1. Me alegro de encontrar espacios como éste, dispuestos a abrirnos los ojos a la realidad de la inmigración, a no acostumbrarnos a la injusticia porque sea algo habitual. Ojalá entre todos podamos hacer un mundo más humano. Adelante con esta labor de sensibilización. Y gracias.

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