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17 abr. 2010

Que liberen YA los presos de conciencia: Todos y todas tenemos derechos a defender la dignidad y la libertad de expresión de las personas

"Abogamos por la libertad inmediata de Raúl Hernández, preso de conciencia en México"

Raúl Hernández junto a otras defensoras de los derechos humanos(foto/centroprodh)

“Yo no estoy aquí (en la prisión) por haber matado a Alejandro Feliciano, sino porque soy líder de nuestra organización y hemos defendido nuestros derechos, ahora estoy pagando con mi libertad algo que yo no hice” .

Esta es la voz de Raúl Hernández, un defensor de los derechos humanos del pueblo indígena en México, quien pese a no haber participado en la muerte de Alejandro Feliciano, permanece preso en la cárcel de Ayutla, estado de Guerrero, desde el 17 de abril de 2008.

Hernández fue detenido junto a otros defensores de los derechos humanos miembros de la Organización del Pueblo Indígena Me´phaa (OPIM), sin embargo, estos fueron liberados y sólo él permanece en prisión cumpliendo condena por un hecho que no ha cometido.

Amnistía Internacional (México) ha valorado el caso de Raúl Hernández y otros miembros de la OPIM y piensa que es un caso más relacionado a los de “presos de conciencia”; personas que son coartadas de su libertad por defender los derechos de pueblos oprimidos o por expresar sus pensamientos, los cuales en la mayoría de estos casos terminan en prisión por denunciar lo que ellos consideran agravios para las personas.

“Han promovido proyectos de desarrollo económico y social en pequeña escala para mejorar las condiciones de vida de sus comunidades, y han hecho campaña constantemente para poner fin a la impunidad por las violaciones de derechos humanos”, dice la entidad defensora de los derechos humanos a favor de los trabajos realizados por Hernández y los miembros de la OPIM.

Para Amnistía Internacional estos activistas fueron aprehendidos y acusados a partir de indicios falsos con el fin de disuadirlos de su labor activa de promoción de los derechos humanos y denuncia de los abusos cometidos contra comunidades indígenas locales.

Raúl sigue preso y abogamos por su libertad. Pero, este caso no es el único, también varios miembros de Organización del Pueblo Indígena Me´phaa han sido amenzados de muertes y perseguidos, por personas no partidarias a que se defiendas los derechos de los indígenas y se denuncien las violaciones a sus derechos.

Génesis del caso

El 17 de abril de 2008, Manuel Cruz, Orlando Manzanarez, Natalio Ortega, Romualdo Santiago y Raúl Hernández fueron detenidos y acusados del asesinato de Alejandro Feliciano García, asesinado el 1 de enero de ese mismo año, en la comunidad de El Camalote, Estado de Guerrero. El ejército arrestó a los cinco integrantes de la OPIM cuando cruzaban un control militar de seguridad instalando habitualmente en esa zona. Además, se emitieron órdenes de arresto contra otros 10 miembros de la OPIM en relación con el asesinato, pero ninguna hasta el momento ha sido llevada a cabo.

La Organización del Pueblo Indígena Me’phaa (OPIM) fue creada en 2002 para defender y promover los derechos de los nativos de esa zona. Me´phaa (Tlapanecas) en México. El sur del Estado de Guerrero, donde viven alrededor de 116.000 Me’ phaa, tiene uno de los mayores niveles de marginación y los indicadores de desarrollo humano más bajos de México.


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